lunes, 24 de diciembre de 2007
¡Feliz Navidad!
Diario de bicicleta
Tonito y Vincent, cargan los bares de licores. Días en mi bicicleta recorriendo Londres. El año que viene me presento al Tour de Francia. Andy no soporta el descaro de este clown de hispano despiste; como Laurel y Hardy, como Píramo y Tisbe esta extraña pareja acabará extrañando en la ausencia. "Oh, Eric. You're so special". Robert no puede ya más con esta loca algarabía de D.Js de Besançon, de vasos rotos y voces de auditorio. Grita: "¡Ey! ¡Stop it, French Connection!" Billy, desde su trombón, tararea 'entre dos aguas' aunque jamás escuchó esa melodía, él, tararea a Manu Chao. Cristi y Dorota, las polacas de hielo, ya nos hablan y hasta nos sonríen y abrazan. Jugamos al ahorcado en distintos idiomas. Billy y yo ganamos en Polaco. Un truco. A ese pueblo le encantan las zetas. Pablo, de nombre Paolo, conserva siempre su eterna sonrisa desde las alturas del Balcony, y yo, cada vez que me acerco a ver qué les falta, no puedo evitar quedarme un rato. Y bailarinas adolescentes flirtean con jóvenes artistas que juegan a ser camareros. O eso al menos quisiéramos. ¡Espérame mi reina de las nieves! Que el sol no fundirá nuestras alas este invierno. Esto es Londres; aquí el amanecer avisa la llegada del crepúsculo. Y sí, era verdad, es la tierra de la niebla.
Y así transcurre la Navidad en la English National Opera. Un beso. Les quiere, el payaso de la torpe andanza, el escritor de las palabras que nunca llegaron a sangrar, de los vientos tempestuosos convertidos en brisas. Que les vaya bien bonito. No sin antes dedicarle un tema al bueno de Billy.
jueves, 13 de diciembre de 2007
El cuerpo supo
miércoles, 12 de diciembre de 2007
Teatro del bueno

http://www.mimefest.co.uk/intro2008.html
Y algo enorme se está preparando para la Primavera. La Royal Shakespeare Company va a representar, durante los meses de abril y mayo, el ciclo histórico de Shakespeare, enterito. Sí, sí, como lo leéis, las ocho obras. Aunque quede tiempo, si pretendéis ir, hay que reservar las entradas desde ya. La oportunidad es única, porque lo que han hecho es lo mismo que se hizo hace unos años en Madrid con el ciclo tebano de Sófocles, y que aquí llaman un 'ensemble'. Un mismo equipo trabaja durante un período largo de tiempo, en este caso dos años, en un ciclo de obras. Va a ser muy difícil volver a ver algo así hasta dentro de mucho tiempo. Y, por lo que sé, 'La Royal' es muy buena.

martes, 11 de diciembre de 2007
El payaso encogido
Os dejo una canción de Sabina en la Jukebox. Gracias Miguel por esa entrada tan preciosa de tu blog http://http://beast-is-inside.blogspot.com/ que hoy ha resultado ser tan elocuente.
jueves, 6 de diciembre de 2007
A la patria entumecida
‘Partiendo de la nada he llegado a las más altas cotas de la miseria’
Groucho Marx
Saciad colmados la sucia rabia,
tornad descalzos su cristalina aljaba,
mirad un momento atrás, y sobre todo, no digáis…
No digáis nada.
Viviendo la vida que otros nos marcan, apurando bien la copa
que rebosa este embustero: “¡Consume y calla!”
Y en la gran borrachera, sobre todo no olvidéis decir…
No decir nada.
Blandid ante el cielo, el desesperado tormento
de unas armas mal templadas.
Sentenciad al inocente, fustigadle en esta hora,
se sacie vuestra miseria, de miserables alajas;
den gracias al verdugo, asintiendo,
duerman para que al fin del día
no se os olvide decir…
No decir nada
Tornad de noche, al fin, entre fiesta y algazara;
Saboread el torpe halago de los frutos que penden
del árbol de la nada.
Vuestro papel en este viejo proscenio de títeres, que
en vida mueren, para no decir…
No decir nada.
Y en lo crudo del invierno, rían mis pies traviesos,
bailando el vals de la fiebre, de unos labios hiertos,
tragando, bajo los pasos que va marcando la nada;
en este cementerio de reyes que un día prefirieron…
Yacer en vida muertos.
martes, 4 de diciembre de 2007
A aquellos payasos locos
Una sonrisa de nostálgica alegría se me ha esbozado en el rostro. Han pasado ya dos años de aquellos días en que estábamos montando "Esperando a Godot". Me he acordado de súbito de por qué estoy ahora en Londres. Payasos alocados, malabaristas en un trapecio hacia ninguna parte. Un acordeón de francés encanto, como sólo los franceses saben ser encantadores. Charlie y Gogo discutiendo entre bastidores con una enana saltarina. Amistades nacientes, entre construcciones imposibles, hacia colinas de luces crepusculares en la mente de un loco de perilla sempiterna, sobre los fuegos de un torrente de amores que tornarían por vericuetos de helénico rumbo, de nuevo hacia niguna parte; siempre a aquel lugar. Aquellos fueron de los días más felices de mi vida.
Una foto. Estamos casi todos dentro del árbol recién montado, cuando su visón iluminó nuestros rostros por primera vez. En tiempos posteriores, de giras y demás mudanzas, habría de parecernos pesado y viejo. Aquel día fui un niño que en sus manos tenía, al fin, el regalo anhelado durante tanto tiempo. Gracias al que haya subido las fotos -muchas de ellas nunca las había visto- y gracias a todos los que hicistéis Godot. Os llevo muy dentro.